Hay lugares donde la sostenibilidad se expresa de múltiples formas. Punta de Lobos es uno de ellos.
Durante el fin de semana del 20 y 21 de junio, parte del equipo de Rising Sun Chile participó en el Surf Responder & Ocean Safety Summit 2026, organizado por BWRAG (Big Wave Risk Assessment Group) en Hotel Alaia, una instancia internacional orientada a fortalecer las capacidades de prevención, respuesta y gestión de emergencias en entornos oceánicos.
Más que un curso, la experiencia reunió a deportistas, profesionales del rescate, organizaciones y personas profundamente vinculadas al mar, con un objetivo común: desarrollar las competencias necesarias para cuidar la vida en uno de los entornos naturales más dinámicos y exigentes del planeta.
Para Rising Sun Chile, asistir a este encuentro tuvo un significado especial. No solo por la calidad de la formación impartida por referentes internacionales de la seguridad oceánica, sino también porque se desarrolló en un lugar que forma parte de nuestra propia historia.
Un proyecto que nació desde una visión compartida
Hotel Alaia no es únicamente la sede del encuentro. Es también uno de los proyectos que mejor representa cómo la colaboración entre organizaciones puede generar beneficios concretos para las personas y el medioambiente.
Hace algunos años, junto a Fundación Punta de Lobos y Patagonia Chile, desarrollamos el sistema solar fotovoltaico que hoy abastece parte importante del consumo energético del hotel.
Desde su concepción, este proyecto fue entendido como una herramienta para acompañar una visión de largo plazo: la conservación del entorno, la educación ambiental y el fortalecimiento de las comunidades que dan vida a este lugar.
Volver al Hotel Alaia para participar en una iniciativa de estas características nos permitió ser testigos de cómo esa visión continúa practicándose en pro de la comunidad, y mientras el sistema opera silenciosamente cada día, nuevas iniciativas siguen fortaleciendo la cultura de cuidado, preparación y respeto por el océano.
Prepararse también es una forma de cuidar
El programa desarrollado por BWRAG abordó competencias esenciales para quienes desarrollan actividades en el mar o mantienen una relación permanente con él.
Durante dos jornadas intensivas, los participantes profundizaron en materias como gestión del riesgo oceánico, análisis de condiciones del entorno, primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar (RCP), uso de desfibriladores externos automáticos (DEA), intervenciones médicas iniciales, planificación de respuesta ante emergencias, entrenamiento de respiración y apnea, además de técnicas de rescate y extracción en el agua.
Cada módulo combinó fundamentos teóricos con ejercicios prácticos diseñados para reproducir escenarios reales, donde la capacidad de observar, coordinar equipos y tomar decisiones oportunas puede marcar una diferencia significativa.
La metodología del curso refleja una realidad ampliamente reconocida por quienes trabajan en seguridad: la preparación no comienza cuando ocurre una emergencia. Comienza mucho antes, mediante entrenamiento, planificación y aprendizaje continuo.
Es una lógica que, desde otra disciplina, también forma parte de nuestro trabajo cotidiano.
En el desarrollo de proyectos solares, cada etapa responde al mismo principio. El diseño, la ingeniería, la evaluación de riesgos, la calidad de los componentes y la planificación de la operación buscan anticipar escenarios, reducir incertidumbres y asegurar resultados sostenibles durante décadas.
En ambos casos, la prevención constituye el principal factor de éxito.
Aprender de quienes han dedicado su vida al océano
Uno de los aspectos más valiosos del encuentro fue la posibilidad de compartir con profesionales que han construido su trayectoria enfrentando algunos de los escenarios más desafiantes del mundo.
El equipo de instructores reunió a referentes internacionales como Greg Long, Ramón Navarro, Pato Mekis, Federico Mekis, Kohl Christensen, Kaipo Kelley, Paige Alms y Ricky Tlapala, quienes aportaron no solo conocimientos técnicos, sino también experiencias adquiridas durante años de trabajo en grandes olas, rescates complejos y formación de comunidades costeras.
Sus presentaciones tuvieron un denominador común… la seguridad no depende exclusivamente del equipamiento, depende de la preparación, depende de la capacidad de trabajar en equipo, depende de mantener una actitud permanente de aprendizaje.
Son principios que trascienden cualquier disciplina y que encuentran plena aplicación en el desarrollo de infraestructura energética, donde la excelencia técnica siempre está acompañada por una cultura de responsabilidad.
Un propósito que trasciende la infraestructura
Con frecuencia, cuando se habla de sostenibilidad, la conversación se concentra en tecnologías, indicadores ambientales o reducción de emisiones.
Todos ellos son elementos fundamentales.
Sin embargo, la sostenibilidad también se construye fortaleciendo las capacidades de las personas y promoviendo iniciativas que contribuyan a comunidades más preparadas y resilientes.
Participar en el Surf Responder & Ocean Safety Summit representa precisamente esa dimensión del desarrollo sostenible.
Es comprender que el impacto positivo no proviene únicamente de la energía que una instalación es capaz de generar, sino también de las acciones que fortalecen el entorno donde esa energía cobra sentido.
Punta de Lobos constituye un ejemplo de esa integración. Aquí convergen conservación, deporte, turismo, educación, ciencia, comunidad y energías renovables.
Cada uno cumple un rol distinto, pero todos aportan a una misma visión de futuro.
El valor de construir alianzas
El concepto: la colaboración.
El Summit reunió organizaciones con trayectorias diversas, especialistas provenientes de distintos países y personas con experiencias muy distintas, unidas por el interés común de elevar los estándares de seguridad en el océano.
Ese mismo espíritu ha acompañado históricamente el desarrollo del proyecto solar de Hotel Alaia.
La colaboración entre Fundación Punta de Lobos, Patagonia Chile y Rising Sun Chile permitió transformar una necesidad energética en una oportunidad para avanzar hacia un modelo más eficiente y coherente con los valores que representa este lugar.
Cuando distintas organizaciones trabajan desde un propósito compartido, los resultados suelen extenderse mucho más allá de un proyecto específico.
Se convierten en plataformas para impulsar nuevas iniciativas, inspirar a otras comunidades y demostrar que la sostenibilidad puede abordarse desde múltiples dimensiones de manera simultánea.
Generar un impacto positivo en nuestro mundo
En Rising Sun Chile solemos resumir nuestro propósito en una frase sencilla: Generar un impacto positivo en nuestro mundo.
Aunque esa declaración suele asociarse naturalmente a la energía solar, su significado es más amplio. Implica participar activamente en iniciativas que contribuyan al desarrollo de las personas. Aprender de organizaciones que lideran en sus respectivas disciplinas. Compartir espacios donde el conocimiento fortalece comunidades. Y seguir construyendo relaciones con quienes trabajan diariamente por proteger los territorios donde desarrollamos nuestros proyectos.
Nuestra participación en BWRAG 2026 nace precisamente desde esa convicción. Porque creemos que la transición hacia un futuro más sostenible no depende únicamente de producir energía limpia. También requiere comunidades preparadas, colaboración entre organizaciones, formación permanente y una profunda comprensión del valor de los entornos naturales que buscamos preservar.
Mirar hacia adelante
La jornada en Punta de Lobos nos dejó muy contentos, y reafirmó una idea que compartimos desde nuestros inicios: los proyectos con mayor impacto son aquellos que logran integrarse al territorio, fortalecer a las personas y contribuir a una visión de largo plazo. La convicción de que el desarrollo sostenible se construye mediante acciones concretas, colaboración y compromiso permanente, es real, es tu motor, y tu guía. Y es precisamente esa convicción la que continuará guiando el trabajo de Rising Sun Chile, dentro y fuera de cada proyecto que desarrollamos.
Muchas gracias equipo B.W.R.A.G. por impactar de forma positiva a la comunidad.









